Hamsters y hurones comparten algo sustancial, su aversión natural, que no instintiva, a determinados alimentos o componentes de la alimentación. Alimentos dañinos, tóxicos o potencialmente agresivos con su salud que son rayas rojas que un cuidador debe marcar para no traspasar. Veamos esos alimentos tan daniños. Empecemos por los hamsters:

Hamster en plena forma.

Hamster en plena forma.

– Alimentos procesados. La serie completa de todos los que no quisiéramos para nosotros mismos si fuéramos sensatos y que llamamos comida basura. Desde las frituras, a las salsas, desde la pasta a las bebidas alcohólicas a las refrescantes azucaradas.

– Azúcar. El azúcar se presente como se presente está vetado para la alimentación de los hamsters, el motivo es que no lo procesan bien, pero también porque son animales muy sensibles a padecer diabetes que podemos ocasionarles si les damos dulces, por ejemplo.

– Alimentos picantes o irritantes. A los hamsters no se les puede dar ni cebollas, ni ajos, ni frutos o raíces que sean picantes, incluidos los rábanos y los rabanillos.

– Almendras. Las almendras no son alimentación para los hamsters por la cáscara que es tóxica para algunas variedades. Simplemente no pueden procesar sus aceites concentrados.

-Cítricos. Su acidez puede dañar el sistema digestivo de los hamsters.

– Hojas de tomate. Estamos ante una de los alimentos vegetales más nocivos para estos animales. Tanto da que se consuman en hojas verdes o en hojas secas o que se haga en pequeñas dosis. Es letal.

– Granos y patatas. El almidón que contienen las patatas y granos como las judías no sólo les produce obesidad, sino diarrea que puede llevarles a una deshidratación persistente y de ahí a la muerte.

Alimento no especialmente dañino, pero sí peligroso es la semilla de girasol, que, en cantidades abundantes, puede generar a una obesidad no deseada en estos animales. Los hamsters necesitan de comida fresca, no procesada. Es más, añadir una o dos veces a la semana frutas y verduras frescas de las permitidas. Éso le hará feliz.

Hurones

Para los hurones los problemas de sus intolerancias alimentarias son los mismos que para los hamsters, pero también se dan otras específicas, las vemos también:

– Maíz. Tiene una proporción muy elevada de fibra que le resultará problemática de digerir. Los hurones se mueren por las palomitas de maíz pero se hará bien en no consentirlos en ese sentido.

– Comida de perro. Si la comida para gato puede ser tolerable para los hurones porque contiene una sustancia, la taurina, que comparte con ellos. En el caso de la comida para perros, nada de nada. El motivo es que le faltan algunos componentes básicos. Pero es que también tienen cenizas que son intolerables para los hurones. Por demás, que una alimentación de perro se alejará de las necesidades nutricionales de un hurón, y, por tanto, serán motivo de déficit.

– Cebollas. A las cebollas ya las vimos cuando hablamos de las intolerancias de los hamsters. Las cebollas sin procesar, o deficientemente cocinadas, siguen manteniendo niveles altos de disulfuro, un compuesto que crea las condiciones ideales para provocar a anemia hemolítica del cuerpo de Heinz, un mal que compromete el transporte de oxígeno en la hemoglobina de la sangre.

Con la anemia en curso, los hurones perderán peso, ofrecerán debilidad palpable, tendrán un pulso rápido, será perceptible cierto jadeo al respirar y hasta podrá constatar lo más parecido a una depresión.

Haga algo para corregir la amenaza de las cebollas, si sabe que en su jardín crecen de forma espontánea las cebollas o las cebolletas, no deje que su hurón se acerque a la zona donde crecen. O, si quiere un plan B, también puede plantar otra cosa, ¿no cree?

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