Hurones y hamsters son llamados al amor en agresivos encuentros sexuales que pondrán a prueba la resistencia de sus cuidadores. El celo, el contacto físico, el sexo de los animales, la acción de las feromonas son factores a tener en cuenta en los tórridos momentos de la cópula sexual. Veámoslo.

Unos hurones cariñosos.

Unos hurones cariñosos.

Hurones. El proceso de apareamiento de los hurones no es para espíritus sensibles, y mucho más si realmente nos sentimos identificados con las mascotas y llevamos mal que sufran. Porque éso es lo que parece. En el momento previo a la cópula, los machos hurones sujetan a las hembras por los pliegues de la piel del cuello, a la altura de la nuca, y las arrastran por todo el suelo de la jaula, a veces con notable violencia.

No lo decimos gratuitamente, lo dicen los chillidos en las hembras dan en esa situación. Para un amante de los animales puede resultar, como decimos, algo doloroso de ver.

Sin embargo es la forma natural en la que estas mascotas se aparean. Puede dejar de mirar, pero nunca lo interrumpa. ¿El motivo? Las hembras necesitan de esa excitación -o castigo- para mantener sus condiciones de fertilidad.

Otra cosa que debe tener en cuenta es que durante la penetración la hembra suele chillar aún más y retorcerse. ¿De dolor?. Efectivamente, también de dolor. El pene del macho tiene una ligera curvatura, algo así como con perfil de letra ‘j’ que hace que resulte muy molesto para la vagina de la hembra.

No intente separarlos, porque no sólo podría lesionar a la hembra, sino también al macho. También resulta incómodo el hecho de que el encuentro sexual no sea una cosa momentánea, sino que se extienda en ocasiones durante varias horas. Con lo que implica de nuevos chillidos, persecuciones y arrastres.

Usted comprobará que todo ha terminado cuando la pareja deja de moverse, parece relajada y se apuntan a beber y a comer su comida, sus piensos, y repiten una y otra vez las secuencias y movimientos de aseo que seguro que ya conoce.

Terminada la cópula, que se garantiza con que ambos animales permanezcan juntos por espacio de un día; compruebe en las horas y en los días posteriores al cóito que el cuello de la hembra no está dañado y que en la vagina no hay signos de infección, sangre o hemorragias.

Hamsters

En el caso de los hamsters, la situación de las hembras, su celo, es fundamental. Las hembras ya tienen madurez sexual dentro del primer año de vida y entran en celo aproximadamente cada cuatro días. Las verá arrastrarse por el suelo, levantado la cola, lo mismo que una gata en celada

Es fundamental, decimos, porque en el caso de que la hembra no esté en su momento sexual y se le introduzca un macho en la jaula, ésta se volverá agresiva, se enfrentará al macho e incluso podrá matarlo en el forcejeo.

Para facilitar el proceso, coloque a macho y hembra de hamster en jaulas separadas pero a la vista el uno del otro y por espacio de dos días. Con ello, conseguirá que se acostumbren a su presencia y capten la actividad de sus respectivas feromonas.

A continuación, llévelos a ambos a un terreno neutral, porque, igual, si ingresa al macho en la jaula de la hembra, ésta podrá reaccionar de manera agresiva. Aproveche el momento del celo de la hembra y retírelos cuando no lo esté. Por último, conseguido el embarazo, aparte al macho de la presencia de la hembra, se suelen comer a las crías.

Con esta pequeña guía de protocolo sexual de hamsters y hurones, usted podrá tener unas garantías para el éxito de la operación, cuando la naturaleza juega a las cartas con el destino.

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