Los reptiles son animales salvajes cada vez más comunes entre las mascotas domésticas de este país. El exotismo de sus maneras, formas y colores se abre paso.

Las serpientes mudan su piel hasta dos veces al año

Las serpientes mudan su piel hasta dos veces al año

Pero lagartos, serpientes y tortugas necesitan de hábitats muy específicos para vivir y, por supuesto, de una alimentación que les proporcione los niveles de nutrición que precisan para la eficiencia biológica de su metabolismo.

Pero ¿qué conocimientos básicos deberemos tener para garantizar la salud de estos pequeños animales? A éso vamos, a proporcionar unas referencias muy básicas, pero efectivas, alrededor de las que habrá de girar nuestro compromiso como cuidadores. Un compromiso que ha de estar a la altura de sus rarezas y especificidades naturales. Veamos primero cómo manejarlos.

A las serpientes la forma ideal de sujetarlas es retenerlas por detrás de la cabeza mientras se sostiene el cuerpo con la otra mano. En las tiendas de animales especializadas podemos comprar incluso herramientas adaptadas para transportarlas y manipularlas. Ganchos, barras…, materiales que pueden resultar imprescindibles para estos animales salvajes, especialmente si se trata de especies grandes, pesadas y voluminosas.

En el caso de los lagartos deberemos sujetarlos por la cabeza con una mano y con la otra asiremos la base de la cola y las patas traseras. En el caso de los lagartos más pequeños, bastará un paño de textura suave, una toalla limpia, para retenerlos con seguridad. Seguridad para nosotros y para ellos.

En las tiendas de animales también podremos encontrar terrarios construidos con una mezcla de vidrios y paneles de metal de refuerzo que nos permitirán disfrutar del comportamiento natural de estos animales salvajes preservando su ‘intimidad’. Como en una pecera.

La ventilación, una buena circulación del aire, y, en su caso, el respeto de los niveles de humedad que precisa cada especie, dependiendo de su hábitat natural, son fundamentales. Tamaños, formatos y número de espacios interiores dependerán de cada variedad de reptil, de su tamaño y de nuestras intenciones, por ejemplo, si deseamos crear un vivero autorizado.

Sea como sea, los viveros deberán ser seguros para impedir que lagartos o serpientes puedan escapar. Deben ser fáciles de limpiar, y, aún más, permitir los movimientos naturales de estos animales salvajes y su crecimiento. Calefacción e iluminación son también prioridades básicas.

Recuerde, en la línea de nuestro comentario de argumentos básicos, que la mayor parte de las serpientes llevan una dieta de roedores que se pueden servir descongelados para las especies que admitan cebo muerto, o, en su caso, animales vivos que habremos de criar.

En el caso de los lagartos, es necesaria una alimentación que podríamos denominar ‘mixta’ constituida por grillos, langostas, insectos que se han de suministrar vivos. Y lo mismo, una opción es criarlos nosotros mismos.

En cualquier caso, puede elegir entre un número pequeño de lagartos, reptiles que admiten una alimentación basada en frutas y hasta hortalizas. No hay que olvidar que muchos de esos lagartos necesitarán de suplementos, en ocasiones calcio, en su dieta para garantizar las funciones metabólicas básicas y la salud del animal.

Otra cosa más. No deje de tener en cuenta también que las serpientes realizan una o dos mudas de piel al año y que ésta ha de ser retirada del lugar, del terrario, para evitar que la descomposición pueda desencadenar la proliferación de bacterias o de hongos potencialmente nocivos para estos animales salvajes.

Unas infecciones que pueden desencadenar también algunas descompensaciones ambientales, altas o bajas temperaturas y humedades inadecuadas. Afecciones de naturaleza respiratoria o de la piel que pueden resultar igualmente letales.

¿Qué le parece ahora la idea de cuidar de estos animales salvajes, de lagartos y serpientes?¿ Cree estar a la altura de sus rarezas y de sus necesidades específicas?. ¿Sí? Pues adelante, una compañía exótica y nada corriente le espera.

Anuncios