El tamaño de nuestras viviendas, la limitada disponibilidad de tiempo y un gusto por lo exótico, que hace tiempo que es tendencia social, son los principales responsables de que las hormigas se hayan convertido en una referencia como mascotas recurrente.

Un festiín para las hormigas: una gota de miel.

Un festiín para las hormigas: una gota de miel.

Necesitan poco espacio, a veces prácticamente nada, las hormigas son silenciosas, pueden vivir seguras en el terrario que hayamos elegido para ellas, apenas exigen cuidados y lo del gusto por lo exótico viene de los documentales y la cantidad de información que está disponible en la Red y en canales de televisión.

¿Pero qué hormigas elegir? Hay unas 20.000 especies diferentes y la elección de la que mejor se adapte a nuestras expectativas, posibilidades y comodidades en casa son enormes.

Sin embargo, conviene informarse sobre cuáles resultan animales salvajes sometidos a control por su protección especial, cuáles son las hormigas que mejor se adaptan a las condiciones medioambientales en todas las épocas del año y en nuestro hemisferio. Y cual es su comida y qué vida social desarrollan para estar prevenidos sobre el crecimiento de las colonias y sus demandas de espacio, y, lo mismo, de comodidades.

Hormigas interesantes por sus cualidades son las hormigas rojas y las hormigas negras. Las hormigas rojas son las tropicales, originarias de la Amazonía que tienen una cualidad excepcional, su fuerza, son capaces de levantar hasta cincuenta veces su peso.

Observarlas con lupas o lentes de aumento con luz incorporada es uno de los atractivos, especialmente cuando se elige un tipo de hormiguero standard con uno de sus lados transparentes, de tal forma que quede a la vista todo el complejo sistema de túneles y para ver su comportamiento con total seguridad.

Las hormigas negras son un tipo de insecto que es un nombre común con el que se conoce a una gran cantidad de hormigas calificadas así por su color oscuro, aunque correspondan a especies muy diferentes entre sí. Las hormigas negras más recomendables son las llamadas de jardín.

Pero uno de sus inconvenientes, que cada cual ha de evaluar si lo es de verdad, es su tamaño, más pequeño, que puede restar visibilidad a la experiencia de ver a las hormigas negras a simple vista en su estado natural y en un terrrario que funcione como hormiguero.

Aunque podemos hacer un hormiguero nosotros mismos con materiales muy sencillos de casa, lo más recomendable es acudir a comprar un formato de hábitat para hormigas que ya esté hecho.

El motivo no es otro que garantizar las condiciones de habitabilidad y la seguridad de nuestro entorno doméstico. Es lo más recomendable si no queremos convertir nuestra afición en plaga o que estos animales salvajes no vivan de manera saludable. Con los hormigueros standard que podemos comprar en una tienda de animales, tendremos la información que nos entregará el fabricante con el hormiguero tipo. Y ése será el comienzo de nuestra verdadera experiencia con hormigas.

La creación de un hormiguero de hormiga roja o de hormigas negras, tanto da, comienza con una hormiga, pero uno una cualquiera, comienza con el momento en el que tenemos una hormiga reina y otros de estos animales salvajes que hagan colonia. Las hormigas reina estarán disponibles también en tiendas de animales que estén certificadas como criaderos de hormigas, o que, en su defecto, las tengan procedentes de las granjas que las críen dentro de las normas.

La elección de la variedad de hormiga que elijamos es fundamental, entre otras razones, por su alimentación. Algunas hormigas comen fruta y todo tipo de vegetales, otras son más aficionadas a los azúcares y se contentarán con azúcar y miel o incluso jarabe, pero otras son carnívoras y buscarán y buscarán cucarachas muertas, moscas o cualquier insecto que se les ponga a tiro. El aficionado a estos animales salvajes habrá de ser proveedor a tiempo completo para garantizar la salud de la colonia. Algo que hay que tener muy en cuenta.

Con respecto al agua, porque las hormigas beben agua y lo hacen con mucha regularidad, un objetivo es suministrarle líquido básico para su hidratación por nosotros mismos. Una forma muy práctica de hacerlo es impregnar un trozo de algodón de nuestro botiquín con unas gotas de agua diariamente para simular el rocío. Este trozo de algudón deberá estar a la sombra para evitar que el agua se evapore. Agua que estos animales salvajes tan diminutos agradecerán con salud de colonia.

Y hasta aquí lo básico para tomar las riendas de una colonia casera, de hormigas rojas o de hormigas negras.

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