Iguanas y camaleones comparten unas apariencias físicas, pero algo todavía más íntimo, padecimientos, dolencias que casi son un calco entre un animal y otro. Vamos a exponer en las líneas que siguen, aunque por separado, qué es lo que les hace mal a unos y a otros. Será una forma de llevar una ayuda para las buenas prácticas de salud preventiva para estos nuestros pequeños compañeros de hogar.

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¡Más vale prevenir que curar!

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¿Vamos con las dolencias de las iguanas? Vamos pues, comencemos con los parásitos.
Parásitos. Ojo, porque los parásitos de las iguanas pueden estar dentro o fuera, pueden ser internos y externos. Los internos generan pérdida de apetito y son menos peligrosos que los externos. Los que pueden colonizar la piel de las iguanas son fundamentalmente ácaros ¿la solución? Acaricidas, recetados por el veterinario, por supuesto. Consulte si se pueden comprar en una tienda de animales.
-Infecciones de la piel. El origen de estas dolencias suelen estar en la suciedad por una higiene descuidada o por el exceso de humedad. Tanto en un caso como en otro hay que cuidar las condiciones de habitabilidad del terrario. Déjese aconsejar por un profesional de una tienda de animales donde acuda a comprar piensos y suplementos para sus reptiles.
-Calcio bajo mínimos. Las iguanas necesitan calcio y cuando no lo pueden obtener de su medio natural registran inflamaciones visibles en sus patas traseras que son delatoras ¿Solución? Calcio espolvoreado sobre su comida, de forma regular.
-Quemadas. Las iguanas proceden de lugares cálidos pero eso no quiere decir que su piel resista el calor en demasía. La fuente de calor de un terrario en la proximidad del animal le puede generar esas quemadas que pueden desencadenar infecciones. Hay que tener mucho cuidado.
-Infecciones de las vías respiratorias. Las infecciones de los conductos respiratorios se delatan solas cuando nuestra mascota tiene problemas para respirar o para abrir los ojos. Se trata de una afección que hay que tratar rápidamente porque las consecuencias pueden ser también graves. Regule adecuadamente la temperatura del terrario.
Camaleones
Vistos los problemas de salud básicos de las iguanas, pasemos a su compañero de artículo, el camaleón, el otro de nuestros animales salvajes. Empecemos por valorar una de sus amenazas más frecuentes, la deshidratación.
Deshidratación. Los camaleones suelen revelar un problema de falta de equilibrio de fluidos corporales cuando se nos muestran con los ojos hundidos. Pero para confirmar que se trata de eso, podemos retirar la piel de su costado con los dedos, suavemente, para comprobar si vuelve rápidamente a su posición normal. Si no es así, el nivel de hidratación corporal es bajo y el animal necesita de atención veterinaria, no basta con beber agua.
Si la deshidratación es leve, una manera de estimular la ingesta de agua de este tipo de reptiles es rociar de agua y de manera abundante la vegetación natural que pueda estar al alcance del camaleón, esto le estimulará a beber agua motu proprio.
-Infecciones de las vías respiratorias. Como comentamos en el caso de las iguanas, los camaleones pueden sufrir con relativa frecuencia ese tipo de afecciones, bien por la aparición de un parásito, bien por su exposición a temperaturas bajas.
-Estrés. El estrés, aunque le pueda parecer extraño, desencadena problemas en las vías respiratorias. Una manera de saber si el animal está congestionado es acercar el oído a su hocico y escuchar el ritmo y sonido de base de su respiración. Si oye algo parecido a chasquidos hay muchas posibilidades de que el camaleón tenga problemas para respirar.
Aún más, si la saliva es pegajosa o abre la boca demasiado para respirar, usted tendrá dos indicativos más para conocer su estado de insuficiencia para respirar.
-Parásitos. Los camaleones silvestres desarrollan infecciones por parásitos que un animal en cautividad no debería tener. Sin embargo, puede haber sido inoculado al contacto con otros animales capturados. En ese caso, la visita al veterinario también resulta inexcusable.
-Enfermedades nutricionales. Las enfermedades metabólicas de los huesos se suelen detectar en los camaleones por reproducir articulaciones y extremidades hinchadas. Fíjese si sus reptiles tienen problemas para caminar.
Otra afección común en estos reptiles son los edemas que reproducen inflamaciones en el cuello y en la garganta.
Y como mensaje final para una prevención activa lo que no nos cansamos de comentar, observe a su mascota, atrévase a tocarla, a comprobar su estado con los cinco sentidos. Será una de las formas más dedicadas de guiar con sentido común su afecto hacia sus necesidades.

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