La artrosis es una enfermedad que afecta por igual a hurones y hamsters, animales que han de articular movimientos con un esqueleto, con una musculatura y una armadura ósea muy débiles, que, como sucede con la humana, es suceptible de verse afectada por desgastes del cartílago articular y de los huesos. Porque la artrosis es exactamente eso, desgaste.

Está en nuestras manos ayudar a nuestra mascota.

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Desde luego que es un padecimiento de la edad que tiene una incidencia muy alta en hurones y hamsters muy mayores, pero que también pueden deberse a otros motivos y afectar a individuos más jóvenes.
Se trata de una enfermedad degenerativa y conlleva dolor cuando la protección del cartílago comienza a desaparecer, porque la protección funciona como una especie de almohadilla cobertora que cuando deja de estar en su sitio provoca que los huesos se muevan entrando en contacto, deteriorándose unos a otros.
La respuesta instintiva de los hamsters o de los hurones ante unos movimientos dolorosos es evitarlos, dejar de moverse. Y dejar de moverse significa dejar de comer y de beber, algo que en unos animales tan pequeños puede resultar el comienzo del fin.

Es fácil por tanto darse cuenta de que si nuestro hurón o nuestro hámster presenta esta dolencia. Caminará torcido, renqueante, con un movimiento oscilatorio, pendular, y no será difícil que lo veamos echarse sin motivo aparente, que lo veamos poco dado al juego y nada entusiasta a lo que en su día alegraba sus movimientos. Por ejemplo, la actividad con los juguetes para hurones y hamsters que solemos comprar en las tiendas de animales con su comida, con sus piensos y suplementos.
Pero, ojo, que también podemos estar ante otra clase de afección. Veamos algunas de las alternativas a la artritis o a la artrosis que pueden parecerlo.
Hay hurones o hamsters que parecen caminar de manera muy desmañada con serias dificultades para mover los cuartos traseros, hasta con torpeza y falta parcial de movimiento en alguna de las patas y no padecer artrosis de ningún tipo.
Además de la artritis, los hurones y los hamsters afectados pueden tener alguna lesión sobrevenida en la espina dorsal, fruto de un golpe fortuito, un pisotón de alguien de la familia, un golpe contra una puerta que se cerraba cuando el animal pasaba, golpes de ese tipo.
Piense que los hurones y los hamsters tienen espinas dorsales muy finas y por tanto, buenas para su función de agilizar movimientos y convertirlos en escurridizos en pasos estrechos.
Un dato revelador, muchos animales de diferentes especies tienen problemas para mover sus cuartos traseros como consecuencia de una degeneración de las conexiones nerviosas o de las de la médula afecta a la actividad motora de las patas.
Se trata del resultado de cruces no adecuados que se revelan como taras. En la mayor parte de las ocasiones, no tienen solución veterinaria alguna, pero tampoco sucede que se produzca parálisis motora.
La receta recomendada por los veterinarios contra la artritis de los hurones y de los hamsters no se diferencia de la que se ofrece a los humanos, antiinflamatorios, analgésicos y condoprotectores que se encargan de reducir el deterioro o pérdida del vital cartílago.
Si usted tiene un hurón o un hámster con un andar que no reconoce y no tiene edad para padecer artrosis, acuda al veterinario con la mayor urgencia posible, tal vez esté ante el resultado de un accidente.
Para los hurones o hamsters mayores, la solución la comentada, antiinflamatorios y sedantes bajo prescripción veterinaria y lo que está de nuestra mano y sabemos hacer mejor, aportarles confort para sus días en lo que sabemos que es una dolencia en la que se entra pero no se sale.

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