El mal de la cola húmeda es una de las afecciones más temidas por los cuidadores de hamsters, conejos y hurones. Se desarrolla a simple vista como una diarrea letal, muy severa, que resulta infecciosa y devastadoramente rápida, y todo cuando la mascota puede haber recibido a tiempo un tratamiento adecuado.

Compruebe regularmente a su mascota para detectar de forma temprana cualquier síntoma de enfermedad.

Compruebe regularmente a su mascota para detectar de forma temprana cualquier síntoma de enfermedad.

Se denomina enfermedad de la cola húmeda porque la diarrea que la acompaña genera una mucosa persistente en la zona perianal que es el resultado de una inflamación importante y que es consecuencia también del esfuerzo constante de la mascota por defecar en esas condiciones.

Por más señas, se trata de una enfermedad extraordinariamente contagiosa que puede afectar gravemente a una comunidad de hamsters, conejos o hurones que vivan en un mismo entorno.

Si bien se sabe que tiene un origen infeccioso, se ha reconocido la presencia de determinadas bacterias en muchos animales afectados, pero, para sorpresa de los especialistas, no parecen ser el motivo último de la dolencia. Esta ileitis proliferativa, como debe denominarse apropiadamente a la enfermedad, podría tener detrás a una bacteria que desencadena una diarrea muy parecida en los cerdos.

Lo que sí se sabe es lo que hace con el sistema digestivo de hurones, hamsters y conejos, en todos los casos el intestino se hincha y se agranda, impidiéndose una correcta absorción de la comida y de los nutrientes.

Descartando diferentes motivos, se sospecha que uno de los factores precursores es de la enfermedad es la bajada de defensas protagonizadas por el estrés del animal. Este estrés predispondría a la mascota a la enfermedad.
Se sabe que hay un alto índice de enfermedad de cola húmeda en conejeras donde los conejos están hacinados y, por tanto, estresados. También se han dado casos en hamsters que han sido destetados recientemente y que también se encuentran conviviendo en espacios reducidos con otros congéneres.

Si bien un cuidador de conejos, de hamsters o de hurones no está en condiciones de detectar los primeros estadios del desarrollo inicial de la enfermedad en sus mascotas, si pueden reconocer los síntomas iniciales de la enfermedad de la cola húmeda.

Principalmente, un pelaje descuidado que el animal ha dejado de acicalar, también una pérdida de apetito, la mascota no toma su comida, y cierto atontamiento del animal, un tipo de letargia, un abandono y lentitud motora.
Seguido a todo esto hamsters, conejos y hurones experimentan una extraordinaria diarrea que se percibe como acuosa, muy líquida, que puede estar acompañada incluso de sangre.
Del mismo modo, hay que fijarse en la postura del animal, los dolores abdominales que acompañan a la enfermedad de la cola húmeda suelen moverlo a adoptar una característica curvatura de su cuerpo, cerrado sobre sí mismo, sobre su barriga.

La enfermedad de la cola húmeda va por familias, en el caso de los hurones, son frecuentes en los hamsters sirios, pero de presencia muy baja en chinos y rusos. No se conocen, por otro lado, factores de desarrollo de la enfermedad por vía genética, pero, ante la falta de estudios y de información, no es conveniente cruzar a los animales de la familia en la que uno de los descendientes o ascendientes ha padecido la enfermedad.

Toda esta sintomatología genera una debilidad importante en el animal y es frecuente que muera en los dos o seis días siguientes a detectarse los primeros síntomas, por eso es tan importante acudir a un especialista veterinario de manera urgente en las horas siguientes a haberlos advertido, algo que nos recordará cualquier profesional que atienda una tienda de animales donde solamos comprar los piensos, la comida y los suplementos de nuestro pequeño animal de compañía, un responsable que tenga experiencia en este tipo de mascotas.
Sin embargo, lo más inquietante de la enfermedad de la cola húmeda es que algunos hamsters, hurones o conejos llegan a morir sin que se detecte sintomatología alguna.

Por eso, una recomendación básica es hacer todo lo posible por reducir las condiciones que puedan llevar al estrés. Y eso incluye poner cuidado en luces, sombras, compañías de otros animales, ruidos, calores, fríos, comidas irregulares y un largo etcétera que cualquier responsable de una tienda de animales o un veterinario de confianza podrá compartir como consejos básicos para alentar el bienestar de una mascota, sin grandes medios, ni gastos.

Otra medida preventiva es realizar por nosotros mismos un periodo de cuarentena cuando nos acerquemos a comprar conejos, hamsters o hurones en una tienda de animales, no ya pensando en el animal que hemos adquirido, sino en los otros con los que convivirá y con la vista puesta en que el nuevo inquilino de nuestro terrario o jaula puede ser portador de la enfermedad de la cola húmeda.

¿Qué hacer entonces ante esta devastadora enfermedad? Prevenir, como hemos comentado, librando en la medida de lo posible a nuestras mascotas de las condiciones de estrés, actuar rapidísimamente cuando se han detectado los síntomas y tener en cuenta los riesgos de contaminación, aplicando sencillas cuarentenas y una limpieza de manos adecuada si tenemos una mascota afectada y hemos de tocarla y hacerlo también con otros animales.

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