Uno de los atractivos de conejos y cobayas, adoptados como mascotas, es su piel. No sólo por ese tacto sedoso que tanto seduce al contacto con unos animales tan dóciles, sino por esa creatividad natural que se disfruta con la vista, la topografía de colores y tramas del pelaje de estos interesantes animales.

Una dieta equilibrada es importante para mantener el pelaje de nuestra mascota

Una dieta equilibrada es importante para mantener el pelaje de nuestra mascota

Por la más absoluta obligación de cuidadores dedicados, por supuesto, pero también para disfrutar de ese regalo de piel; debemos estar atentos a los riesgos de la salud del pelaje de conejos y cobayas.

En estas líneas, vamos a compartir con usted algunas cuestiones de salud de ambas mascotas, tan afines en muchos aspectos, en la idea de mantener y mejorar sus pelajes. Hablaremos algo de sus dietas y particularmente de las enfermedades que afectan a su piel en la confianza de que ese conocimiento es el primer paso para la prevención.

Conejos: Si nos referimos a los conejos, lo más frecuente es encontrar casos en los que ellos mismos se arrancan los pelos con sus dientes, hablamos de un tipo de alopecia sobrevenida y de calvas o peladuras concentradas. El origen de estas ausencias de pelo suelen ser irritaciones en la piel, pero también estrés, o, en su caso, problemas de nutrición o aún más, pueden ser hembras preñadas que se arrancan el pelaje para formar el nido en el que colocar a sus crías aún por nacer. Si hablamos de estrés, hemos de referirnos, por ejemplo, a los conejos que han de compartir sus jaulas con otros de su misma especie. Si no hay espacio suficiente para estos animales, si han de luchar por su comida, lo normal es que se arranquen el pelaje a sí mismos o a los otros. Otro dato. Los conejos con exceso de peso tienen problemas para llegar al lugar en el que les pica, por desesperación pelan su papada a mordiscos, lo que resulta un signo evidente para quienes conocen del tema, sin ir más lejos, un profesional de una tienda de animales donde acudimos a comprar comida y suplementos para estas mascotas. No obstante, hay un tipo de pérdida de pelo que no tiene que ver con este tipo de agresiones coyunturales, se trata de la que se relaciona con los cambios de pelaje estacionales.

En estos casos, lo que hay que procurar es arrancar los pelos a medio caer para evitar que los conejos los engullan y se les atasque en su conducto digestivo. El cepillado regular es una obligación en estos casos para reducir los riesgos. Otra de las causas convergentes en la pérdida de pelo de los conejos es la acción de la sarna y la actividad de los parásitos, especialmente los ácaros, como el cheyletiella, que deja un rastro de escamaciones blanquecinas sobre el lomo que son fáciles de advertir.

En el caso de que apreciemos un pelado extraño en las orejas, probablemente sea consecuencia del trabajo de otro ácaro significativo para el malestar de la piel de los conejos, el psoroptes cuniculi. Un tratamiento de choque se hace absolutamente necesario sobre todo para evitar la propagación de los huevos del insecto y la extensión de la dolencia.

Cobayas: Pero ¿cómo se desenvuelven las afecciones de la piel en las cobayas? ¿De la misma manera que en los conejos? Pues se puede decir que sí, aunque con matices. Veamos los agentes desencadenantes uno a uno. En el caso de la alopecia de las cobayas, llama mucho la atención que los desprendimientos de pelos sean tan masivos. Literalmente, se nos pueden quedar grandes matas de pelo entre las manos sólo con tocar al animal. Unas pueden ser debidas a los ataques de otros animales, otras a mutilaciones propias y aún unas terceras, como en los conejos, en hembras preñadas. Los piojos y los ácaros, aunque de variedades distintas, afectan del mismo modo a las cobayas. El ácaro trixacarus caviae provoca un picor extremo en el animal.

En el caso de los piojos, debemos hablar de dos variedades, la gliricolla porcelli que consume restos de piel muerta, y la gyropus ovalis que hace lo propio. El tercer grupo de afecciones de las cobayas tienen que ver con la tiña, asociado a micoorganismos que contaminan la piel y que un especialista veterinario habrá de determinar con exactitud para proceder a proponer un tratamiento. Algo similar se puede decir de las acciones bacterianas que pueden llegar a producir en algunos casos hasta úlceras. Son los casos del trabajo nocivo del staphylococcus aureus que se reproduce en ambientes insalubres, en jaulas en las que la higiene se ha descuidado. Por último, las cobayas también se exponen a perder piel y pelo como consecuencia de heridas mal curadas, cicatrices no suficientemente cuidadas o lesiones, cuando no también consecuencia de obesidades y falta de vitamina C en su alimentación.

Si en algún momento advierte algunos de los síntomas descritos aquí, u otros que puedan resultar sospechosos y que condicionen la salud de la piel de su mascota; no lo dude, acuda a su veterinario de confianza. La piel de conejos y cobayas, como en los humanos, resulta su órgano más grande que debe ayudar a cuidar con esmero.

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