España no es un país en el que a los conejos y a las chinchillas se les tenga por animales de compañía, como sucede, por ejemplo, con los perros y los gatos que hacen las delicias de los de la casa, en especial de los niños, para los que son algo así como los hermanos pequeños de la familia. Sin embargo, conejos y chinchillas pueden ser mascotas muy agradables, que hacen compañía, pueden resultar muy amigables y dóciles y en su contacto con los niños ser un apoyo para que tomen responsabilidades, para que se hagan cargo de su alimentación y de su limpieza, además del juego con ellas.

Los conejos son mascotas entrañables...

Asi, en países como Holanda, Dinamarca, Gran Bretaña o Estados Unidos los conejos comunes son uno de los animales más populares entre las mascotas. Se trata de animales que aceptan el contacto humano, que se muestran sociables, sin que se altere su comportamiento por la presencia o interacción de grandes y pequeños de la familia.

A diferencia de los perros y de los gatos, los conejos no necesitan salir a pasear o a hacer ejercicios o sus necesidades en la calle, como tampoco llaman la atención con ladridos o con ruidos producto de su comportamiento inquieto. Los conejos son animales apacibles como nos recordará sin duda los profesionales que están al frente de las tiendas de animales donde podemos comprar su comida.

Un efecto añadido y beneficioso de los conejos como mascotas es precisamente su docilidad que les hace candidatos especiales para ser el animal de compañía de personas que necesitan expresar sus sentimientos de una manera especial y pautada, nos referimos a niños con autismo, algunos tipos de enfermedades mentales o personas ancianas que tienen su movilidad reducida. El contacto y las caricias con el pelo limpio de los conejos, al tiempo que se puede sentir su respiración y los latidos de su corazón, son, como han demostrado algunos estudios, una fuente de inspiración vital para personas con limitaciones.  Si a todo ésto, le unimos que los conejos tienen una gran e innata capacidad para aprender y que su trato resulta cariñoso y hasta entrañable, no exento de comportamientos que no podemos encontrar en otros animales de compañía; estaremos en la lógica que lleva a los amantes de estos animales en otros países a tomarlos como mascotas en casa.

El conejo, como luego veremos con la chinchilla, no debe estar sólo ni suelto por casa, no ya porque pueda roernos los bajos de una cortina o la cubierta del sillón del salón, sino porque correrá mil y un peligros en un espacio que no ha sido pensado para él, algo que nos recordará cualquier profesional que se encuentre al frente de una tienda de animales donde acudamos a comprar la comida del conejo. Su consejo siempre es importante y documentado por una realidad que puede ver en el día a día con conejos y animales de todo tipo.

Enlace patrocinado: Productos para conejos.

Y hablemos ahora de las chinchillas. Las chinchillas son más pequeñas, por regla general que los conejos. Su origen es americano y, como sucede con los  primeros, también se muestran dóciles y fáciles al trato. Es más, las chinchillas son calmadas y también muy amigables.

Las chinchillas son tan sensibles al trato que si, en un momento dado, no se les maneja con consideración y con un tacto suave, pueden asustarse y relacionar esa sensación con el entorno y sobre todo con la persona que lo condicionó. Y es que las chinchillas tienen muy buena memoria. En cualquier caso, este dato que puede conformarse como algo negativo, también juega a favor de los que tratan bien a las chinchillas y disfrutan con ellas, en especial los niños, porque ese buen recuerdo, el buen recuerdo del trato afectuoso, las llevará a desear la compañía de su mejor amigo humano.

Las chinchillas, como nos recordarán en la tienda de animales donde compremos el heno de su comida, la base de su alimentación, son muy asustadizas y, en el caso de los niños, es muy importante que se les enseñe como deben tratar a sus pequeñas mascotas si desean interactuar, si quieren jugar con ellas de forma fluida. Como sucede con el trato con otros animales, lo más importante no es la edad de los niños, sino la toma de conciencia que obra en ellos el sentido de su madurez. 

Jugar con una chichilla es una labor que hay que desarrollar bajo unas pautas y con paciencia. Y es que para sacarlas de la jaula, primero han de haberse aclimatado y acomodado a su nuevo ambiente, el de nuestras casas y con nuestra compañía. Se las puede soltar fuera de su jaula en la habitación de juegos de los niños, con todos los conductos, ventajas, resquicios y bajos bien controlados para que las chinchillas no se metan en ellos, las perdamos o puedan sufrir algún percance. 

Una vez se hayan familiarizado con el entorno, y hasta con nuestra presencia cercana, sera más fácil que podamos empezar a ganarnos nuestra relación con ellas, ofreciéndoles alguna golosina, que como alimentación o comida que no es básica podamos comprar en la tienda de animales más cercana.

Enlace patroninado: Productos para chinchillas.

Conejos y chinchillas, chinchillas y conejos, mascotas atípicas para cuidadores que buscan experiencias diferentes junto a sus animales de compañía.

About these ads