Categoría: Roedores


La socialización de animales salvajes en el entorno humano representa una frontera fraqueable que es posible traspasar para muchas especies para disfrutarlas como mascotas, de la misma forma que se hace con perros y gatos.

MascotaSana: Productos para la alimentación y cuidado de animales salvajes

Alzado sobre sus patas traseras otea su alrededor y oler cualquier peligro

La socialización con humanos, en cualquier caso, ha de hacerse bajo determinadas condiciones de las que depende su éxito y la salud del mismo animal salvaje reeducado.

Dos especies que tienen un perfil como animales salvajes, pero que pueden ser perfectamente dóciles son los suricatos y los gerbos. Son animales sociables que tienen en su mundo de roedores, en mayor o menor medida, un comportamiento natural muy socializado que se puede aprovechar para garantizar el éxito de una convivencia doméstica con personas.

Los suricatos o las suricatas, tanto da una denominación como otra, son esos animales que se hicieron extraordinariamente populares tras el estreno de la película de animación de El Rey León, en 1994.

Uno de los personajes era Timón, una suricata locuaz, parlanchina, que llamó la atención popular sobre un animal que empezamos a poder comprar ya en tiendas de animales y que reconocemos como esos roedores que se yerguen sobre la sabana vigiantes y animosamente gregarios.

El gerbo es un animal más pequeño propio de las zonas desérticas, que tiene en común con las suricatas vivir en colonias de roedores y mantener ese temperamento activo, hiperactivo, más bien, y la pose de alzarse sobre sus patas traseras para otear su alrededor y oler cualquier peligro.

Su tamaño es similar al de un hamster con el que muchas veces se le confunde. Mientras que las suricatas son originarias del desierto surafricano del Kalahari, los gerbos proceden de China y de Mongolia, de donde comenzaron a ser importados en los últimos años cincuenta, para convertirse hoy en roedores muy habituales de las tiendas de animales y mascotas de compañía en muchos hogares.

Pero, entrando en materia ¿cómo unos animales salvajes tan vivos, tan activos pueden socializarse adecudamente en nuestro hogar? La respuesta es como comentábamos aprovechar su condición de seres fuertemente gregarios y tenerlos en casa reconociendo nuestra ascendencia y dominancia sobre ellos.

Resulta primordial, en abos casos acudir a una tienda de animales y comprar el animal, el gerbo, el suricato sano, por supuesto, con muy poca edad.

En el caso de los suricatos, se ha demostrado que en su grupo gregario algunos individuos de la especie se encargan de mostrar a estos roedores qué comida es la adecuada y cómo hacer uso de la alimentación.

Serían, sujétese, ‘maestros’, suricatos especializados en mostrar cómo desenvolverse en el mundo aún por descubrir de los jóvenes suricatos.

La fase en la que concluye este aprendizaje es a los tres meses de vida. El consejo es hacerse con una suricata, con este roedor, a una edad mucho más temprana.

Otro consejo es hacerse con este animal para mantenerlo en una jaula muy amplia, verdaderamente amplia. Su tendencia natural es hacer túneles de los que un grupo de unos cuarenta suricatos en libertad puede hacer hasta 400 en un día buscando su comida bajo el suelo.

Para los gerbos se recomienda exactamente lo mismo, elegirlos en las tiendas de animales como crías muy jóvenes y traerlos a casa para que se acostumbren a nuestros hábitos de luz, de sueño, a nuestras voces, a los ruidos de casa o a algo tan común com nuestros olores que un gerbo sabrá distinguir como una firma personalizada de cada cual de la familia.

En ambos casos, su instinto natural latente acabará por reconocernos, si no como parte de la familia, de su familia, sí al menos para aceptarnos y tolerarnos, en lo que será un puente inestimable para disfrutar de su compañía como genuinos animales salvajes.

Los snacks son un tipo de comida que no forma parte de la alimentación básica de los animales, pero que los cuidadores utilizan como golosinas para facilitar el entrenamiento y aprendizaje de determinadas conductas que desean que formen parte de sus hábitos. Un aprendizaje social con las personas que revierta en una mejor adaptación al entorno de los humanos.

Los snack pueden cuidar la dentición ayudando a controlar las deposiciones de sarro

Hay snacks para todos los animales de compañía. Comida preparada para el gusto y el paladar espcializado, bastante natural y hasta con tintes salvajes de algunas especies.

Alimentación que algunos animales, seducidos por el acertado aroma y sabor de esos snacks, esperan y desean con avidez, incluso mucho más que sus piensos. Sólo hay que verlos corretear a nuestro alrededor cuando observan que abrimos los cajones o las cajas en las que los guardamos.

Hay snacks para perros, para gatos, también para caballos, pero ¿hay snacks del gusto de hamsters y hurones?

Quien adopte a un pequeño hamster como animal de compañía en casa o quien también se deje seducir por el encanto de los hurones, que sepa que también tiene a su disposición todo un surtido de snacks, comidas preparadas que harán las delicias de sus pequeños hamster y de sus traviesos hurones.

Se trata de una alimentación que podemos comprar también en una tienda de animales, a la que nunca le faltan novedades de temporada.

Los snacks son algo más. Pueden ser la coartada perfecta para cuidar la dentición de estos animales, en la medida en que algunos de sus componentes ayudan a prevenir carencias de minerales.

Los snacks para hurones y hamsters nos pueden incluso ayudar a controlar las deposiciones de sarro que ocasiona la comida, como nos puede recordar un veterinario o un responsable de una tienda de animales a la que nos acerquemos a comprar estos productos para nuestras mascotas.

En cualquier caso, hay que recordar que los snacks son golosinas y comidas ocasionales que nunca han de formar parte de la alimentación principal de nuestras mascotas y cuya administración debe seguir unas pautas en correspondencia con el resto de comidas y calidades del pienso, siempre, a ser posible, con la ayuda y el consejo de un profesional veterinario.

Los snacks de los hurones se elaboran fundamentalmente a base de carne que suele ser de vaca o de pollo, pero también hay presentaciones de carne de cerdo, de bacon. La idea es que haya variedad y que a la mascota se le presenten diferentes sabores para que nunca se canse de ellas.

Además, algo que ya conocen los cuidadores de hurones, muchas de estas pequeñas mascotas tienen personalidades marcadas y gustos también definidos que pueden sorprender a los extraños. A unos, les gusta mucho unos snacks, otros simplemente lo comen y otros simplemente los rechazan. Cosa de hurones.

Las marcas que elaboran este modelo de alimentación para hurones llegan a darles formas muy vistosas a los snacks, formas alargadas de patatas fritas o el aspecto de estrellas de varias puntas, para obligar a los hurones a sujetar las piezas con sus patas delanteras, a voltear la comida o a tener que roer la pieza por cada una de las puntas cada vez que se apuntan a comerlas.

Se trata de una fórmula muy ingeniosa para incitar a los hurones a hacer de forma natural algunas de los movimientos que más apreciamos en estos animales, a enfrentarlos a la sorpresa y a las cavilaciones de cómo comer una comer que les gusta, que les huele muy bien y que recuerdan suponemos que con placer de otras ocasiones.

¿Y qué podemos decir de los snacks especiales para hamsters? Pues que son diferentes, al menos en sus formas, en los constituyentes alimenticios y en sus suplementos. Los snacks para los hamsters que podemos comprar también en una tienda de animales están formados por cereales, verduras y hasta por las frutas que forman parte de su dieta.

Se presentan adheridos alrededor de una guía central que se acomoda de la jaula de los hamsters normalmente con un gancho. La finalidad es reproducir el acto de roer y de forma que usen sus patas delanteras para sujetar la comida, como lo harían en su medio natural. Se trata de una fórmula estudiada que permite al animal mantener una postura de alimentación natural.

Las barritas snacks para hamsters mantienen un balanceado adecuado para su alimentación y un equilibrio calórico para que el animal, a ser posible, no adquiera sobrepeso.

Como comentábamos, consultar con el veterinario sobre la frecuencia con la que debemos dar este tipo de alimentación a los hamsters nos ayudará a hacernos una idea de cómo emplear ese formato de comida ocasional en su dieta.

En cualquier caso, este tipo de alimentación especial y ocasional para hurones y hamsters puede ser una buena oportunidad para interaccionar con nuestras mascotas, para descubrirlas desenvolviéndose con sus movimientos más circenses.

Un comportamiento que seguro que fue una de las motivaciones principales de sus cuidadores cuando se decidieron a llevarlas a casa como mascotas.

La dentición de cobayas y chinchillas necesita de cuidados especiales cuando han de vivir como mascotas en nuestro mundo muy diferente de su medio natural. Se trata de dientes que nunca paran de crecer y que los animales han de desgastar, sí o sí. En ocasiones, no pueden hacerlo por sí mismos y necesitan de nuestra vital cooperación.

Los dientes de las cobayas y chinchillas crecen de porvida

Las chinchillas domésticas suelen tener del orden de veinte piezas dentales, de las que, tal vez, las más importantes sean los incisivos que utilizan para comer su alimentación habitual, un pienso heno que es bastante blando. Sin embargo, los incisivos le sirven a las chinchillas para mucho más, para defenderse, por ejemplo.

Suelen tener entre cinco y siete centímetros de longitud y no paran de crecer a lo largo de toda su vida. Por esa razón, vigilar ese crecimiento es de vital importancia para sus cuidadores, como nos recodará un veterinario o un profesional de una tienda de animales con experiencia en estas mascotas y donde solamos comprar el pienso y hasta los suplementos para nuestras chinchillas.

El motivo de la vigilancia sobre los incisivos de las chinchillas es que por un uso inadecuado, o hasta como consecuencia de su propia genética, el animal puede ver derivar sus dientes principales en una dirección inadecuada con grave peligro para su salud.

Otro dato creemos que muy importante. Solemos comparar a los animales con una naturaleza que nos resulta menos familiar, bien con perros y gatos que sí conocemos, o hasta con nosotros.

Así, detectar unos dientes amarillentos o incluso anaranjados en la boca de nuestras chinchillas puede alarmarnos y hacernos creer que estamos ante un animal enfermo. Y sin embargo, no tenemos porqué pensar así. El color natural es precisamente ése, un amarilloso o un tono anaranajado extraño, sí, pero totalmente natural.

Es más, si los dientes de nuestra chinchilla fueran blancos como los que queremos para nosotros o para nuestros hijos, deberíamos llevar al animal al veterinario con cierta premura. Los dientes blancos son un signo de falta de vitamina A, pero también de niveles bajos de calcio y de hierro.

Y aún puede ser un signo casi inequívoco de que el animal no está gastando sus dientes como debería. Porque, para evitar un recrecimiento incontrolado que, recordemos, no cesa a lo largo de su vida, la chinchilla debe roer y roer para contribuir al desgaste de sus piezas.

La misión de un cuidador responsable y consecuente es la de observar con mucha regularidad si los dientes pierden orientación, si avanzan hacia afuera o se van metiendo para adentro.

Esas derivaciones pueden afectar no sólo a la masticación correcta de los alimentos y al proceso de digestión del animal, sino dañar partes sensibles del paladar y comprimir, en su caso, sobre la base del cerebro.

Para ayudar al animal a desgastar sus incisivos, en las tiendas de animales tenemos una serie de objetos de madera que las chinchillas pueden roer. Se trata de maderas adaptadas a la dureza de sus piezas dentales, que no astillan y que contribuyen a un trabajo de molienda que puede resultar más uniforme.

Y nos queda aún hablar de nuestro otra gran amiga la cobaya, o, para ser más exactos, de los molares de las cobayas. A las cobayas, les pasa prácticamente lo mismo que a las chinchillas. Un desgaste irregular de sus piezas dentales puede impedir también una correcta oclusión de su boca y hocico sobre su posición natural.

No se trata de que las piezas no se desgasten, sino de algo todavía potencialmente más peligroso, de que el desgaste sea irregular y que vaya a peor. Pero ¿cómo detectar ese desgaste irregular? Normalmente, las cobayas mismas nos dan la pista con algunos síntomas.

Uno de esos síntomas es el babeo constante, la saliva de su boca sale al exterior porque su hocico no cierra adecuadamente, de una forma no muy diferente de como ocurre con otros animales y hasta, en determinadas circunstancias, con ciertas personas con bocas también enfermas.

En cualquier caso, si el babeo no es tan visible, sí lo puede ser la barbilla del cobaya permanentemente mojada. Un síntoma.

Normalmente, el veterinario limará los dientes que hayan crecido en exceso, siempre sedando a la cobaya. Resulta complicado corregir la orientación de los incisivos y retirar piezas aún lo es más todavía.

En todo caso, nunca haga siquiera el intento de limar los dientes de su cobaya y mucho menos forzarlos para corregir su orientación, se trata de una tarea que hay que desempeñar con experiencia y siempre con la ayuda de un especialista, como también le recordará un buen profesional que atienda una tienda de animales pequeños como son las cobayas.

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