Los hamsters y los hurones son animales realmente frágiles, no sólo por la consistencia menuda de sus huesos, sino por una piel que les protege de las condiciones de su medio natural, pero que no hace mucho cuando virus, parásitos y las consecuencias de otras dolencias les atacan.

Observando bien a nuestra mascota, podemos prevenir problemas de salud

Saber cómo detectar esas dolencias que afectan a la piel, y, en su caso, cómo prevenirlas puede ser de gran ayuda para mejorar la calidad de vida de nuestros hamsters y de los hurones que tenemos en casa. ¿Qué le parece seguirnos en un recorrido comentado por algunas de las enfermedades de la piel más comunes de hamsters y hurones? Seguro que puede orientarle sobre la salud de su mascota.

Comenzamos con los hamsters. Los problemas de piel más comunes de los hamsters son sin duda los abscesos. Se trata de acumulaciones de pus que forman bultos y que se pueden detectar sobre la parte externa de la piel. El origen de los abscesos es de lo más diverso, puede ser el resultado de un arañazo infectado o mal curado, pero también algo mucho más casual y común.

Un trozo de comida que queda retenida en la parte interior de la bolsa donde el animal suele guardar su reserva de alimento. Ese trozo de su alimentación se clava en esa parte de la piel y, en ocasiones, el corte se llega a complicar hasta crear un absceso que le impedirá, a la larga, hasta seguir alimentándose con su pienso.

La solución será drenar la zona afectada y tratar con antibióticos si el caso es serio. Pero, éso, como muy bien nos recordará cualquier profesional experimentado al frente de una tienda de animales, es cosa de un veterinario que conozca la dinámica de salud de los hamsters.

Por esa razón, es tan importante observar la comida que nos apuntamos a comprar en una tienda de animales. Ver cómo nos la sirven, ver cual es su granulometría, la idea es retirar aquellas porciones punzantes que puedan dañar al hamster.

Otro problema que afecta con frecuencia a la piel de los hamsters es el de los parásitos. Hablamos de parásitos que se localizan en su piel, pero también de algunos que lo hacen inmediatamente debajo, en la zona subcutánea y que pueden estar fuera de nuestra vista.

Mantener la higiene del animal, de su jaula y reducir el contacto con otras mascotas nos puede ayudar. Como también puede hacerlo toda una serie de productos que podemos comprar en la tienda de animales más cercana que nos permitirán prevenir la aparición de esos parásitos, una gama muy amplia y especializada para su uso y contacto con los hamsters.

Otro problema de salud relacionado con la piel de los hamsters es el del llamado pelo graso. Matas de pelos que están cercanas a las glándulas que utilizan los hamsters para segregar el olor con el que marcan su territorio y que les sirve, además, para identificarse como individuos. Esa secreción llega a dañar el pelo cercano a las fuentes de emisión del líquido y afectar a la piel.

Por último, una cuestión que también puede comprometer la piel de los hamsters, aunque de manera indirecta, son las uñas largas. El que un hamster tenga uñas desproporcionadamente largas puede complicar la salud del animal ¿cómo? pues rascándose con mucha agresividad sobre determinadas partes de su piel y exponiéndola a una infección.

Cortar las uñas de forma regular puede ayudarnos a reducir ese riesgo. Recuerde que en las tiendas de animales tiene una buena oferta de tijeras para recortar las uñas de mascotas tan adaptadas y pequeñas como los mismos hamsters.

Por lo que se refiere a los hurones, sus afecciones en la piel son algo distintas. Más allá de cualquier problema con su alimentación, de cualquier desequilibrio en la nutrición de los hurones o de disfunciones endocrinológicas; en los hurones se suele dar alopecias estacionales, pérdidas de pelo en la cola o neoplasias cutáneas.

La alopecia ocasional se da tanto en hurones machos como en hurones hembras, y está relacionada con los cambios de temperatura y con la disminución de la luz disponible en el invierno. Por otro lado, las hembras de hurones se suelen arrancar el pelo durante el tiempo en el que están en celo, que vuelven a recuperar tres semanas después de la ovulación.

Hay que tener en cuenta que las pérdidas de pelo estacionales son un riesgo, porque retiran una necesaria cobertura de pelo sobre una parte de la piel y la expone a infecciones directas sobre fuentes no deseables de contaminación.

La alopecia de cola es relativamente común y se da de manera independiente a la verificación de cualquier tipo de lesiones de la piel. Lo normal es que el pelo de esa parte del cuerpo de los hurones vuelva a brotar después de un mes, dos meses o tres meses hasta alcanzar su estado anterior.

La última de las afecciones de la piel de los hurones de nuestro comentario son las neoplasias. Las neoplasias son nódulos de color amarillento o rojizo que aparecen de forma individual o concentrados y que pueden ser restos de sangre seca en algunas ocasiones.

En cualquier caso, no hay que alarmarse porque se trata de afecciones que no suelen traer complicaciones serias si se detectan a tiempo. Un veterinario que atienda a un hurón con neoplasia cutánea tratará de determinar el origen del síntoma, verificando el estado de los órganos principales con diferentes pruebas, con ecografías o con radiología.

Y ésa será la segunda fase de su recuperación, porque la primera habrá sido nuestra dedicación a la observación preventiva del estado de salud de nuestra mascota.