Los lagartos son animales salvajes que podemos mantener en nuestra compañía como mascotas, no todas las especies, claro, aquellas de las que existe una tradición, más o menos reciente, como animales de compañía y que podemos comprar en cualquier tienda de animales.
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Tener la lagartos no es como tener perros o gatos, los reptiles que llamamos lagartos son animales exóticos que proceden en muchos casos de entornos naturales totalmente diferentes al que podemos proporcionarles en nuestro hogar. Y, como consecuencia, necesitan de unos cuidados especiales, que no mimos, que debemos conocer antes de hacernos cargo de ellos. En unos casos, lo especial será crearles un hábitat en casa, en otros, la iluminación, en otros, disponer de una comida, de una alimentación especial, y, en otros, unos comportamientos que se pueden salir de la norma, nocturnos, reptiles muy activos o con un celo peculiar.
Antes de hacernos cargo de un lagarto, de la variedad de reptil que nos gusta, deberemos tener en cuenta que espacio necesita el animal cuando llegue a su condición de adulto, si el hábitat, su terrario necesitará en invierno de calefacción, si en la tienda de animales de referencia disponemos de toda la comida, si también disponemos de un veterinario especializado que pueda hacer frente a sus dolencias más comunes.
Un lagarto, cualquier reptil de pequeño o mediano tamaño no resulta un animal caro, se puede comprar por poco dinero en la tienda de animales, lo que debemos plantearnos es cuanto nos puede costar alimentarlo con una comida especial o quien se hará cargo de su alimentación cuando estemos ausentes.
Lagartos, reptiles los hay de todos los tamaños y con todo tipo de características. Si se es principiante, no tiene sentido comenzar con la experiencia de un animal exótico de más de un metro de longitud, hay lagartos que tienen ese tamaño y más. Sino hacerlo con un reptil más adecuado a nuestra dedicación y al espacio del que disponemos en casa.
Para principiantes se recomienda, el gecko leopardo. Se trata de lagartos de pequeño tamaño, fáciles de mover, con terrarios pequeños y que no necesitan de artilugios de iluminación, ni calefacción, ni grandes complicaciones, bajo condiciones normales. Los geckos son insectívoros, comen gusanos o grillos, algo que puede hacer más divertida su crianza para los cuidadores en la medida que, además de comprar su alimentación en las tiendas de animales, sus propietarios pueden buscar también su comida en el campo y servir de esparcimiento y entretenimiento.
Los dragones barbudos son reptiles que, en cambio, si necesitan de espacios más grandes para vivir con comodidad. Los dragones barbudos, además, precisan de irradiación artificial. Pero los dragones barbudos son muy sociables y tienen la ventaja añadida de que son omnívoros, ésto es, que tanto comen gusanos como se alimentan de vegetales. Una comida adaptada que podemos compar también en las tiendas de animales especializadas en reptiles.
Algo parecido a los anolis. Los anolis son lagartos tan pequeños como los geckos leopardo, pero necesitan de cierta inversión económica para mantenerles un hábitat lo suficientemente estable y cómodo para garantizar, no ya la reproducción en cautividad, sino su propia vida durante todos los meses del año, en especial, los del otoño e invierno en nuestra latitud.
Los anolis son también conocidos como camaleones americanos porque, entre otras cosas, cambian de color. Son animales delicados que pueden responder de forma agresiva si se sienten amenazados, en especial si se les toca de forma sorpresiva. Por lo demás, se dejan tratar si las condiciones de su entorno son estables. Necesitan de temperaturas relativamente altas durante todo el año y su alimentación es totalmente insectívora y viva.
Reptiles, lagartos para disfrutar de su exotismo y de sus diferencias, hay de todas las variedades. Lo más sensato es informarnos sobre todas sus necesidades de espacio y de alimentación, así como de su comportamiento, para averiguar si estaremos a la altura de sus exigencias como animal salvaje introducido en el ambiente extraño de nuestro hogar.


