Las chinchillas y las cobayas son animales de compañía muy afines, que comparten la vivacidad de unos animales acostumbrados a los recovecos y a la oscuridad de sus hábitats y madrigueras protegidas naturales, algo que para nosotros se traducirá en un deleite especial, animales que parecen jugar a esconderse, que interactúan con nosotros y que utilizan nuestra casa como topera.
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Pero, ¡cuidado!, el juego no acaba para ellas con la conclusión del día, su particular parque temático, nuestra casa, puede convertirse, en horas de la noche, en una zona de trabajo para chinchillas y cobayas, y, para nosotros, en un suplicio, si no conocemos esta particularidad de sus hábitos y no las alejamos de nuestros espacios de descanso.
A algo a lo que ha de acostumbrarse quién se decida por tener como mascota a una chinchilla es su tendencia a hacer ruidos, algunos ruidos, en horas de la noche, cuando sus cuidadores descansan. Por esa razón, es recomendable no ubicarlas en los dormitorios y muy especialmente en el de los niños, podría afectarles también a su sueño.
Una chinchilla necesita de cierto espacio en su jaula, se mueven mucho, el animal sufriría en un espacio muy pequeño o en el que no tuviera la movilidad que necesita su temperamento. Hay que tener en cuenta, que se trata de un animal miedoso y huidizo, que necesita acostumbrarse a los espacios donde va a vivir y a los olores, sensaciones, a los ruidos y las personas que van a formar parte de su nuevo entorno, su nueva familia humana y su hogar.
Una vez que se haya acostumbrado a las personas y a su entorno, no habrá problema para sacarla de su jaula y ponerla en el suelo e interactuar con ella. Las chinchillas son animales muy miedosos, pero con el tiempo se acostumbran a su entorno. Tienen muy buena memoria y si se ponen en peligro royendo algún cable o nuestra tapicería, lo más razonable es apartar al animal con la mano, con sumo cuidado, o alzar la voz en un tono seco, sin, por supuesto, usar la violencia.
Pero, ¡ojo!, hay que tener cuidado con algo que atrae especialmente el interés de las chinchillas: Los recovecos y los espacios oscuros que le dan una protección como la que tiene en el entorno natural del que proceden. Es común que las chinchillas entren en lugares cerrados y angostos, como la parte inferior de los muebles de nuestra casa, pero que también les sea difícil salir de ellos, que se dejen atrapar por su curiosidad.
Otra cosa que hay que tener en cuenta con las chinchillas es la temperatura del ambiente en el que van a vivir, muy especialmente si éste está sujeto a cambiantes corrientes de aire. Su hábitat natural son las cuevas y los lugares cerrados y oscuros. Las chinchillas no tienen glándulas sudoríparas y, por tanto, no pueden sudar, no regulan su temperatura corporal de la misma forma que los seres humanos.
La alimentación de las chinchillas se basa en un tipo de pienso especial, hierbas, heno, que podemos comprar en las tiendas especializadas para animales. No valen los piensos, toda la comida que sirve de alimentación a los conejos o los hamsters. Hay que tener muy en cuenta ésto, para garantizar la salud y el bienestar de nuestra chinchilla.
Con las cobayas, los cuidados son otros muy distintos. Las cobayas también son sensibles a los cambios de ubicación. Necesitan de un periodo de aclimatación y adaptación al entorno de su nuevo hogar, nuestra casa, como las chinchillas, habrán de habituarse a sonidos y olores nuevos.
Las cobayas son animales especiales en lo que se refiere a los cambios de alimentación, si se va a cambiar la base de su comida, el heno, por una marca o una textura diferente, se debe hacer de forma gradual, la salud de la cobaya se puede resentir. Tampoco hay que darle comida para hamsters o conejos, puede ser muy perjudicial, porque su sistema digestivo tendrá problemas para asimilarlo. Lo mismo sucede con las vitaminas, es necesario informarse sobre cuáles, aunque la vitamina c es un buen aliado de la salud de las cobayas y su carencia genera enfermedades en estos animales.
Cualquier consulta sobre los extremos de la alimentación de las cobayas, podemos hacerla a los titulares de las tiendas de animales dónde acostumbremos a comprar el pienso de nuestra mascota. Sin duda, sus titulares sabrán orientarnos convenientemente.
Algo que no hay que olvidar, como sucede con las chinchillas, es que las cobayas comen de forma continuada y en cantidades mucho más grandes que los hamsters, por tanto, no son animales baratos de mantener, precisan de una alimentación específica y de la dedicación de sus cuidadores, en especial, a la vigilancia de sus constantes, del aspecto de su piel, de su apetito, de su nivel de hidratación y de su comportamiento, en general.
Y si hablamos de sus constantes vitales, nos tendremos que referir a las enfermedades que son muy comunes entre ellas como las diarreas, que se derivan de su deficiente o inadecuada alimentación o los problemas respiratorios o los de piel.
Una forma de mantenerlas sanas es con el ejercicio moderado. Un ejercicio que puede desarrollar en un lugar que sus cuidadores puedan construir, con más o menos habilidades, para ellas. Un entorno adaptado, con recovecos de su tamaño, de quita y pon para facilitar su limpieza y compuesto con materiales resistentes pero no punzantes y con una cubierta de trapos o telas en desuso por la parte inferior que puedan ser retiradas para facilitar la higiene del animal y de su nuevo hábitat. Una tarea creativa para un animal que lo sabrá agradecer con su juego y su adaptabilidad al medio que hemos creado para él.
Como sucede con las chinchillas, las cobayas son animales muy sociales, que, si adquieren suficiente confianza con sus cuidadores, pueden convertirse en animales de compañía realmente encantadores, siempre dispuestos a investigar en los lugares más inaccesibles de nuestra casa. Siempre y cuando, seamos capaces de delimitar dónde y a qué horas pueden compartir nuestro espacio y respetar nuestro derecho a descansar.


Hola, buen artículo. Sólo quería daros información sobre mi página web, dedicada exclusivamente a los cuidados, salud y alimentación de las cobayas. http://www.palimpalem.com/7/tus_cobayas
Hola! El artículo me ha gustado mcuho, seguiré investigando por aquí. Aunque me ha sorprendido que metieras a las cobayas como animales nocturnos, más bien son animales “a deshoras”: ahora una siesta, ahora una carrerita, ahora un poquito de comer…. Pero a lo largo de todo el dia y de la noche! Al menos en mi experiencia con ellas.
Aquí puedes ver a mis cobayas: http://cobayasaloloco.blogspot.com